A contar de mediados de marzo de este año, la autoridad dictaminó la medida de cuarentena obligatoria en varias comunas de la región metropolitana en primera instancia y posteriormente sumo algunas en regiones, hasta esta semana que sacó a algunas y sumó a otras comunas. Este acto de la autoridad afecta directamente a la actividad económica de muchos sectores, y en particular a la industria de la construcción, según datos de la CChC son cerca de 290 obras que se vieron paralizadas durante la cuarentena que afectó a las primeras 7 comunas de la Región Metropolitana, eso sin contar muchas obras que no están en los registros de la CChC, como ampliaciones, viviendas unifamiliaries, remodelaciones, entre otras.

Mucho se ha hablado y debatido, en estas últimas semanas, del concepto de la fuerza mayor y como se aplicaría en los contratos de construcción, en mi opinión que el gobierno decretara una cuarentena en esas comunas, calza perfectamente con una fuerza mayor y creo que nadie lo discute, por ser un acto de la autoridad, lo cual es distinto a pensar que la pandemia del Covid19 por sí sola, sea considerada una fuerza mayor.

Una vez acordado la aplicabilidad de la fuerza mayor, viene la siguiente discusión y muy relevante, que tiene relación con quien asume los costos de esta paralización, que dependiendo del actor de la industria que hablemos tendrá su propia visión en particular, desde mi punto de vista personal, los más afectados son los trabajadores de la construcción, y no me refiero solamente a los jornales, carpinteros, albañiles, enfierradores, maestros, etc etc, sino que también a las planas administrativas de las obras y de los subcontratos, jefes de obra, capataces, supervisores, profesionales de obra, oficinas técnicas, jefes de terreno, administradores de obras, visitadores, gerentes, etc, donde cada cual en su realidad sufrirán un fuerte impacto en sus vidas personales. Por cierto, que la ley de protección del empleo será un apoyo importante en estos momentos, pero claramente insuficiente, donde hemos visto una industria que ha optado mayoritariamente por la suspensión laboral, el finiquito y la rebaja de sueldos en porcentajes sobre el 15% en la mayoría de los casos. Por otro lado, muchos colegas me han comentado, y lo comparto, que una vez que pasé el impacto del Covid19, se deberán reiniciar con fuerza todas las obras paradas, pero eso será solo un “veranito de san juan”, porque desde octubre a la fecha, se ha producido un frenazo en el inicio de nuevos proyectos, y no habrá suficientes que permitan el reemplazo equivalente a las obras que terminan.

Respecto de los costos propios de estas paralizaciones para una constructora, los podría identificar como los pagos de leyes sociales de la gente que se acogió a la ley de protección del empleo, finiquitos, sueldos, los costos por servicios de vigilancia en las obras, arriendos que no se pudo devolver, consumos, etc. Que no son costos menores en una obra de mediana envergadura. Sumado a eso, que al no haber avance tampoco habrá ingresos por estados de pago, entonces la pregunta que nace naturalmente es ¿quién debe hacerse cargo de esto? ¿Es justo que solo una parte se haga cargo de los costos? ¿no sería lo más justo que estos costos se repartan entre el mandante y la constructora? ¿si la fuerza mayor no es culpa de ninguno de los dos, porque solo uno debe asumir sus costos?

 

Dado mi cargo actual de Vicepresidente de la Asociación de Constructores Civiles de la UC, ACCUC, y por mi propia experiencia personal, he tenido contacto con muchos colegas que están en el lado de las constructoras, y hemos debatido bastante sobre este punto en particular, y la sensación que me queda, es que las empresas constructoras tienen asumido como propio este costo, y las solicitudes de traspaso de costos que harán a sus mandantes, y si es que las hacen, no tienen muchas expectativas de éxito, casi las van a hacer por cumplir, pero esperan un NO rotundo por respuesta, y no me queda claro que den la pelea más allá. Repito, esto es mi opinión personal, basada en múltiples conversaciones con colegas míos. Lo cual no deja de extrañarme, siendo que las empresas constructoras, en general, somos buenos para cobrar adicionales y cuanto detalle veamos que sea posible cobrar en un proyecto, va en contra de nuestra esencia por decirlo de alguna manera. Por otro lado, tampoco me explico, el porqué de este pesimismo o temor en tratar de traspasar los costos a nuestros mandantes, sería interesante saber por qué esta actitud.

En Chile no hay jurisprudencia en un caso como este, el terremoto del 2010 podría ser algo parecido, pero en ese caso actuaron los seguros que hoy no tenemos y ayudaron a mitigar los efectos del terremoto, por lo tanto, hay que hacer camino al andar, y es el momento que todos actuemos en justicia sin tratar de sacar un beneficio en desmedro de nuestra contraparte.

Para cerrar una última reflexión, en muchos casos los costos asociados a la paralización, no son menores y su impacto mucho mayor en las finanzas de cualquier empresa constructora, no comparto que las empresas mandantes se sienten en la galería a ver como se desangran las constructoras mientras pasa esta crisis,  considerando que esta situación de cuarentenas será la tónica de los próximos meses, y una vez terminada estará llena de constructoras quebrabas y mandantes sin quien les termine sus proyectos, por lo menos a un costo razonable, la opción que les va a quedar es licitar el saldo de la obra, y eso será por cierto mucho más caro que haber aportado en los costos de la paralización, por lo tanto, creo que los Mandantes tienen que hacerse cargo en parte de estos costos, el problema también es de ellos, por lo tanto deben aportar en la solución, no olvidar que el proyectos es de ellos y tendrán un beneficio al terminar la obra, por otro lado a las constructoras nos pagan para construir, ese es nuestro negocio, no otro, pero no puede ser que una parte se vea beneficiada a costa del descalabro de la otra parte, el trato por lo menos debe ser en justicia.

Después vendrá el tema del aumento de plazo y sus gastos generales……

Pablo Guerra Cepeda
Constructor Civil UC
Gerente de Operaciones
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